No mucho después de haber entrado en funcionamiento en marzo de 1985, la Sala Antioquia dio comienzo a una intensa labor editorial, estimulada por la necesidad de divulgar sus fondos documentales y promover de esa manera la utilización de ellos entre el público de estudiantes e investigadores.
Esa tarea editorial se convirtió en una de nuestras líneas de trabajo constantes, así como lo siguieron siendo el crecimiento de nuestros fondos, por adquisición y aceptación de donaciones, la atención de público y la realización constante de exposiciones que complementaban el trabajo de divulgación editorial, referido tanto al conjunto de nuestros contenidos como a temas específicos.